El lujo hindú en la Ciudad de México

¡Las historias de amor donde los príncipes y las princesas se encuentran, si existen!, sólo que los escenarios han cambiado un poco, y es común que las oficinas sean ahora ese punto de encuentro. Para Parvathy y Sagar, éste cuento hindú comenzó en las oficinas de Google USA.

Con preparativos de un año, por fin la Gran Boda Hindú se hacía una realidad en la Ciudad de México, para Parvathy y Sagar quienes desde Nueva York decidieron compartir con todos sus invitados no sólo la mágica experiencia de los cuatro días de Boda, sino la bienvenida a una ciudad abierta al mundo, con todo por ofrecer.

Ciento cincuenta invitados de 10 diferentes países lograron presenciar la magia que se preparó para ellos durante los siguientes 4 días. En 8 diferentes escenarios… Una boda totalmente itinerante y por supuesto única.

El Hotel Histórico Central tenía ya listas camionetas desde el aeropuerto para traer a los invitados quienes con más de 30 horas de vuelo estaban dispuestos a disfrutar de las 70 habitaciones que ya se tenían reservadas en exclusiva para su descanso.

Desde el día 1 celebramos la Ceremonia del Menhdi o de la Henna, con verdaderos artistas de la piel que lograron plasmar el significado en cada detalle. Fue el primer encuentro de ambas familias y de amigos que llegaban a nuestro país con más de 30 horas de vuelo. Para ello una terraza con vista a la Catedral Metropolitana dio todo el toque que buscamos para ser el marco perfecto de bienvenida. Con una decoración muy colorida por parte, ni más ni menos que de la artística Laura Sosa, quien se hiciera cargo de la decoración de todo éste sueño.

EL ¨rehearsal¨ era un básico, para que nacionales y extranjeros comprendieran de qué iban todas las ceremonias que se habían preparado: en especial la Ceremonia Jain (ceremonia religiosa hindú) y la boda católica del día siguiente, llevada a cabo en la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, ofrecida de forma amorosa para la familia mexicana de la madre de la novia.

Para esa noche, qué mejor que recibirlos en un fino restaurante mexicano, eligieron El Chapulín dentro del Hotel Presidente Intercontinental. Una cena mexicana muy gourmet acompañada de un buen tequila y vinos mexicanos, que dieron la bienvenida a amigos y familiares, dispuestos a pasar tres días más de sorpresivas experiencias con todo y sus ¨afters¨ llenos de energía.

El día 2 sin duda fue para muchos el más emocionante pues las calles y los habitantes del centro histórico no podían creer que un verdadero príncipe circulara sobre un hermoso automóvil MG 1958, mientras lo acompañaban sus familiares y amigos, en plena algarabía con música tradicional india. El tráfico se detuvo de forma inusual, con un solo objetivo: que el novio disfrutara de su camino hasta donde se encontraba la hermosa novia. Sorprendiendo a propios y extraños, quienes confundían todo esto con el rodaje de una película.


Parvathy siempre perfecta, se encontraba ya ataviada con imponente vestido rojo de Boda india, bordado con auténticos hilos de oro, lista estaba para caminar hacia el majestuoso mandap, donde sus padres y los del novio ya la esperaban. Para llevar a cabo una ceremonia increíblemente detallada, con todo lo que exige la cultura hindú.

La terraza del Club de Banqueros se había transformado, el tiempo y el espacio se perdieron, la música de la sitar y la tabla generaban toda esa atmósfera india. Resaltando así la presencia de Apollo el hermoso labrador que siempre acompaña a Parvathy y a Sagar, la de los invitados vestidos con galas del medio oriente, mientras admiraban a la hermosa novia reluciente de belleza y a la galanura de un príncipe real, todos envueltos en magia pura.

Más tarde, todo estaba listo para continuar con el sangeet, el cual conocemos en México por sus característicos bailes tipo Bolliwood, bailes que presentaron los amigos y familiares más cercanos a los novios. Mientras el Padre de Sagar abría el discurso de la noche con una frase que nadie olvidará: ¨El amor no se busca en google y tu Sagar si lo encontraste¨.

Cocteles increíbles al estilo de los bares de Londres y Nueva York fueron el deleite de los invitados, elaborados por parte de Vixología, y bautizados con originales nombres por parte de los novios para acompañar la exótica comida elaborada con especias traídas directamente desde la India, en su último viaje.

Lo mejor en música india y neoyorquina estuvo al mil, desde las tornamesas de Manuel Barragán DJ, quien logró que todos bailaran hasta entrado el día siguiente. Una explosión de color y alegría sencillamente increíble.

Parvathy tenía muy claro el estilo para cada ceremonia, todos y cada uno de sus cinco vestidos fueron traídos desde diversos países. Su vestido blanco, por ejemplo, para la ceremonia católica, comprado en París, fue diseñado en Londres, enviado a Barcelona para los últimos detalles y voló semanas previas hacia Nueva York para que ella misma lo custodiara hasta la Ciudad de México. Atelier 2019 Collection Rafaga de Paris Fashion week. Y para los zapatos no podían más que ser combinados con diseños exclusivos por Gucci y Cristian Louboutin.


By Sebastián Anaya

Para el dia 3, la Ceremonia Religiosa Católica, estaba lista y majestuosa, miles de flores, cientos de velas, cristales, encortinados perfectos lucieron simplemente espectaculares, combinados con el diseño que se había creado: un glamour diferente, enaltecido por la elegancia en tonos neutros, engalanados con la imponente música de una sublime Big Band, quien abrió la noche con el tema New York New York de Frank Sinatra. Una Boda ivory al estilo elegante de los años 50`s, donde las burbujas del champagne hicieron presencia.

Y cuando ya parecía que todos estaban muy cansados, el brunch de despedida, para el cuarto día levantó los ánimos de todos, para entonces ya todos eran amigos e incluso planearon algunos viajes juntos. La vista a la plancha del Zócalo capitalino fue el cierre perfecto, a través de la terraza del legendario Gran Hotel de la Ciudad de México.

E cierre no pudo estar mejor con un paseo privado en turibús, para terminar de mostrar un poco más de la bella Ciudad de México.

México está de moda, y las Bodas multiculturales también y es justo aquí donde los colores, la alegría, las texturas y sabores de la cultura india encontraron la mezcla perfecta. Tal y como lo hicieron Parvathy y Sagar, ella hija de padre indio y madre mexicana, él hijo de padres hindúes, nacido en Estados Unidos y educado en Londres.

Después de estar los días nublados y con amenaza de lluvia, los días de Parvathy y Sagar fueron los más hermosos de toda la semana, el cielo y el clima estuvieron increíbles, lo cual permitió que Sebastián Anaya y su gran equipo lograran capturar fotos inigualables de cada momento y cada detalle de éste cuento de hadas.

Y para cerrar toda esta gama de experiencias, la Honey Moon no podía ser menor, Parvathy y Sagar decidieron un viaje a Sudáfrica para tener experiencias más arriesgadas y diferentes, experiencias de una vida que solo ellos saben vivir.

Dos Grandes Bodas, más de cincuenta colaboradores, ocho venues, cuatro días de celebraciones, fueron confiados a Laurah Luna, quien con ésta grandiosa boda celebra quince años de hacer magia al lado de parejas que gustan de vivir y que buscan en su Boda, una forma diferente de compartir el amor.


POR: Laurah Luna Wedding Planner

Tel. 55 1012 7059

www.laurahluna.com

FOTOGRAFÍA: Sebastián Anaya

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